jueves, 26 de marzo de 2009

Angel_delaguarda

Basta una leve sonrisa en tus labios para levantarte el ánimo, para mantenerte el buen humor, para conservarte la paz del alma, para ayudarte a la salud, para embellecerte la cara, para despertarte buenos pensamientos, para inspirarte generosas obras. Sonríe hasta que notes que la seriedad y contracción de tu rostro se haya desvanecido. Sonríe hasta entibiar tu propio corazón con ese rayo de sol.
Irradia tu sonrisa: esa sonrisa tiene muchos trabajos que hacer, puesto que la sonrisa es tu instrumento y te dará el encanto especial que necesitas para transmitir a los otros ese bien. Sonríe a los tristes. Sonríe a los tímidos. Sonríe a los amigos. Sonríe a tu familia. Sonríe en tus penas y en tus soledades. Deja que todos se alegren con la simpatía y belleza de tu cara sonriente. Cuenta, si puedes, el número de sonrisas que has distribuido entre los demás cada día; su número te indicará cuantas veces has promovido alegría y ánimo en el corazón de los demás. Sonriele a la vida mientras tratas de descubrir sus grandes y secretos misterios.

Angel_delaguarda te invita a compartir este humilde blog.

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